-¿Puedo preguntarte una cosa, Holly? –Le espeté a mi amiga, mientras ambas veíamos como Harry entraba a casa.
-¿Es bueno o malo?
-Solo una pregunta. –Suspiró mientras asentía. -¿Te gusta Harry?
-Dios Eve, ¡no! –Frunció el ceño mientras negaba con total seguridad. –¿A qué viene eso? Que fuera con él como acompañante en el baile no quiere decir que me guste.
-Solamente pensaba. –Embocé una pequeña sonrisa, mientras me replanteaba mis asuntos. –Si te soy sincerar, había asociado a cada una con un chico.
-¿Yo con Harry? ¿Tom con Giovanna?
-Sí. Katherine con Cole, Brooke con Danny y… -No quise terminar la frase si no quería delatarme.
-¿Y tú con Dougie o Logan? –Carcajeó. –Personalmente, creo que haces mejor pareja con Logan. ¡Tú con Dougie! No, de verdad que no os veo. –Me dio una suave palmadita en la espalda. –Además, esos son puntos de vista. Las cosas pueden dar un giro radical.
-Sí, pero ya parecía todo hecho.
-Creo que de ese esquema de parejas que has hecho, solamente has acertado con Cole y Katherine, y tal vez Brooke y Danny pero solo si él madura un poco más. –Puso los ojos en blanco. –Que decepción de parte de él y Doug.
-Y que lo digas… -Susurré mientras abandonaba el tema al ver que el batería se acercaba. –Hola Harry, ¿Cómo estás?
Desvió un momento los ojos hacía mí. Por un momento, me sentí estúpida de haberme dirigido hacía él, pues su cara parecía confusa. Había venido a nosotras para dirigirse a Holly y a mí no.
-Oh, em, bien, gracias. –Me sonrió. Luego, tras un largo silencio con la miradas mantenidas, desvió los ojos hacía mi amiga. -¿Puedo hablar contigo un segundo?
-Desde luego. –Dijo alzando los brazos.
Me separé de ellos, desapareciendo por la espalda de Harry mientras mantenía mi mirada y sonrisa pícara fija en Holly. Tal vez mi teoría no estaba tan equivocada como ella suponía.
-¿A que ha ido Harry? –Me susurró Tom cuando me acerqué a él.
-Quería hablar –arqueé mis cejas. –con Holly. Dime que tu también piensas que él acabará con ella.
-¿No soy el único que lo piensa? –Soltó un suspiro de alivio. –Ya le he comentado esa teoría a varios amigos, como Danny o Harry y me consideran majareta. Danny no puso pegas sobre que le tocara con Brooke, pero en cuanto Harry escuchó que creía que acabaría con Holly, fue como si se deprimiera.
-¿Piensas que por lo menos, Harry sentirá una mínima atracción por ella? –Le susurré para que solo él me oyera, mientras posaba mis ojos el chico de cresta.
-¿Harry? No, ahora estoy seguro que no. Verás, es fácil darse cuenta de que si una persona quiere a otra. Es cuestión de fijarse en su forma de mirarla. Y respecto a ese tema con Harry y Holly, no, la mira solamente como una amiga.
-Sinceramente, me gustaría acabar con Dougie.
-Verás Eve, pienso que –Me espetó Tom mientras intentaba razonar. –Dougie solamente te gusta desde que supiste que era Lizard. Sé como le mirabas y el caso que le prestabas antes de enterarte, y cambia mucho al de ahora. Y respecto a lo que te has enamorado solamente de Lizard… Ni siquiera le conocías físicamente.
-Tom, no sé ni yo lo que siento, ¿pero que otra cosa va a ser esto? –Sonreí, aún sin despegar la vista del batería. –Me paso el día entero pensando en él, y también en esa pregunta, pero si a fin de cuentas no llego a estar enamorada, lo sabré.
Tom no rechisto más. Harry, por otra parte, se percató de mi mirada, pero no me molesté en apartarla. Incluso a la distancia en que nos mantuvimos, notaba centellar sus ojos azul marinos, incluso, había que admitir, más resaltantes que los de Dougie. Se había separado un poco de Holly, tal vez concluyendo su conversación y ahora manteníamos las miradas unidas, como un pique entre ellas. Su expresión era serena, tal vez melancólica en alguna parte de sus pupilas, pero me dediqué a sonreírle. Tal como esperaba de él, me devolvió una débil pero tierna sonrisa.
…
El lunes llegó tan abrumador como esperaba. Durante la primera hora de historia, logré intencionadamente por una vez que me echaran fuera de clase, pero no por mal comportamiento, si no fingiendo que me encontraba mal. No hubiera soportado estar una hora entera al lado de Dougie, sabiendo que al día siguiente se iba a enterar de que era yo.
Las siguientes clase pasaron tan rápidas como una ráfaga de aire, acercando cada vez más la hora de reencuentro del día siguiente con Lizard, y trayendo consigo mis desesperado nerviosismo.
Durante la comida y el almuerzo, me mantuve lo más distante de él, colocándome entre Giovanna y Katherine. Mi relación con Logan, por otra parte, no había mejorado mucho, aunque ya no me dedicaba sus miradas de cólera por mi rechazo hará semanas.
Y por vez por todas, la hora de regresar de casa llegó lo más tarde posible.
-¿Estás preparada? –Me susurró Tom al oído, mientras entrábamos a Harrow.
-Por favor Tom, no me lo hagas más imposible de lo que es. –Le atesté un golpe en el brazo. –De verdad, no me veo capaz de reconocer mi identidad. ¿No sería más fácil enviarle una carta, o a ti mismo para decírselo¿
-Ni se te ocurra. Yo mismo no te dejaré hacerlo.
Volví a maldecir mi vida en silencio, mientras esperaba a que el coche de Debbie aparcara de una vez por todas en el garaje. Luego, salí despedida del coche, entrando con la mayor rapideza que pude a casa. Durante al menos un minuto, me quitaría todas las ideas y prejuicios de la cabeza en el baño.
Una vez terminé, dichas ideas volvieron a invadirme la cabeza. Salí despacio y pensativa del baño, proponiéndome desahogarme una vez más con mi hermanastro, quien ya había cogido sus patatas y relajado en el sofá, cuando el ruido del timbre me hizo dar un respingo.
Tuve que encargarme yo de abrir, pues desconcluyendo la vaguez de mi hermanastro, James se encontraba aún trabajando y Debbie se estaba encargando de mantener limpio su preciado coche.
Un hombre con gorra blanca y ropa de uniforme de cartero, de alrededor veinte años de edad y con algunas marcas de acné todavía y junto a su carrito lleno de gomas y saturado, supuestamente de cartas, descansaba en el marco de la puerta.
-¿Sí?
-Buenas tardes. Traigo un pedido para… -Esperé que dijera el nombre de papá o Debbie, pero no fue así. –la señorita Evelyn Lekker.
-Sí, soy yo. –Fruncí el ceño, mientras me entregaba un ramo de flores, dejándome totalmente estupefacta. -¿De quién son?
-No pone nombre. Por favor, firme aquí. –Me tendió un papel junto a una pequeña carpeta para apoyarse. Firmé, esperando aún algún tipo de información. –Ya está, gracias y buenas noches.
Vi como se alejaba, aún sujetando con dificultad el gran ramo de flores, o mejor dicho, de tulipanes rosas que descansaba en mi brazo.
tulipanes d knnn? dougie dougie! aunq no creo q sea el, no sabe q es eve.. o si? *-* o tambien pueden ser d logan, aunq prefiero q no, ese chaval ya me cae mal
ResponderEliminari ej 1 dia me veias super viciado leyendome el fic <3 y esta noche me voy a poner a leer los otros
me encantaa