IM SORRY, EXAMENES, EXAMENES EVERYWHERE.
Y por fín, después de unos interminables pasos que parecía que no terminaran nunca, noté el cerrojo giró y de un momento a otro, la luz que se colaba por las cercanas ventanas me cegaron los ojos.
Y allí estaba Brooke, con una gran sonrisa, pero que no tardó a quitarla nada más vio nuestros rostros, seguramente, peor que los de unos muertos vivientes. Luego, su mirada se dirigió al suelo, donde se arrodilló para coger mi móvil y me lo tendió en la mano.
-No.. no ha ido bien. –Dedujo. ¡Una premio para ella!
-Brooke, te agradecería que no volvieras a intentar montar quedadas con nadie. No sirven para nada. –Comentó Dougie mientras salía él primero del cuarto y empezaba a alejarse. –Hasta luego. –Espetó con descaro mientras le dedicaba la mayor mirada de odio que podía hacer a su nuca.
-¡Espera Dougie, qué pasó! –Le gritó, pero éste desapareció por la esquina. Luego, al no haber obtenido contestación, desvió su cara hacía mí. –La he estropeado, ¿Verdad? ¡Lo siento mucho, Eve! –Sollozó mientras se paraba gran parte de su rostro con las manos y el cabello rubio le escondían sus ojos verdes.
-Tranquilízate. –Le susurré dándole unas palmaditas en las espaldas pero sin mucho ánimo. –Casi mejor así. ¡No sé ni como pude llegar a colarme por él!
-Pero si no hubiera hecho todo esto, tal vez ahora estuvierais juntos o…
-Esto me ha servido como repuesta para saber que no estoy enamorada de Dougie, además de que tarde o temprano tendría que haber ocurrido. –Empecé a caminar, mientras recordaba lo ocurrido y cara adoptaba facetas de repugnancia. -¡Y decía que no le defraudaría! Si supieras cual fue su reacción y cara cuando por fin vio mi cara…
-No te preocupes, Eve. Hay millones y millones de hombres más aparte de Dougie, seguro que encuentras al adecuado.
-Llevo toda la vida dudando de él, y ahora cuando creía que tal vez podría haber dado con él, no solo descubro que no sentía lo que realmente he deseado siempre sentir, si no que me ha hecho dudar de la existencia de ese prototipo.
-¿Y cómo debería ser ese prototipo perfecto, Evelyn? –Me preguntó con tono de gracia, mientras me reconfortaba y me abrazaba por la cintura.
-Ni yo lo sé, ni yo lo sé. –Susurré apoyándome sobre su hombro y saliendo del edificio.
Sin duda, notaba la pesadumbre de mi pecho y aún su contenida rabia que acumulaba por culpa de Dougie, quien no abandonaba aún mis pensamientos, intentando recordar lo que había sentido por él siquiera un día atrás. ¿De verdad no había sabido reconocer ese sentimiento tan falso antes?
Cuando ambas llegamos por fin a casa, Tom ya nos esperaba en el umbral. Tenía dibujada una sonrisa, mientras sostenía en su regazo a Marvin, quien se dedicaba a resistir la tentación de cerrar los ojos y no cesaba su ronroneo. Mi hermanastro quitó inmediatamente la sonrisa cuando, acercándome a él cabizbaja, le negaba con la cabeza.
-¿No ha aparecido? –Preguntó dejando a su gato en el suelo y entrando a casa.
-Oh, sí que a aparecido, y ya sabe con soy yo. –Dicho esto, proseguí mi relato, describiendo cada situación y reacción conforme se vivió. –Tenías razón sobre Dougie. No.. no sabía lo que realmente sentía por él.
-Considera como ventaja de no haberte enamorado que ahora no tendrás que sufrir, -Frunció el ceño. –tanto. –Esperó a que habláramos algunas de las dos, pero yo simplemente me apoyé sobre la fría pared alisada, observando los cordones de Tom. –Por cierto, han vuelto a traer una cosa para ti.
Levanté de nuevo la vista, frunciendo el entrecejo. Tal como había supuesto, un ramo de flores descansaba en la encimera de la cocina.
Me acerqué a él y de nuevo, busqué entre las flores alguna nota que me desvelara al autor. Nada.
Aquella vez el anónimo había sustituido los tulipanes por orquídeas, preciosas orquídeas rebosantes de color.
Me quedé allí parada, sonriendo sin dejar de prestarles atención. Al parecer había alguien en el mundo que me apreciaba, y se dedicaba a mandarme a escondidas flores.
-¿De quién son? –Preguntó la voz de Brooke acercándose a ellas y manosearlas.
-No lo sabemos quien es el remitente; no se desvela. –Habló Tom aún sellado en el mismo lugar de antes. –Las manda desde ayer, y las trae el chico del correo. Según he averiguado hoy, -me giré para verle. Él me dedicaba una sonrisa victoriana. –el anónima se las da minutos antes. Mientras viene y me las entrega, el misterioso ya se ha ido. –Arqueó las cejas. –Me acabó de sentir detective, ¿es algo nor…?
-¿Y ya está? –Mi amiga carcajeó. –Pues aprovechad y sobornarle un poco al cartero para que os diga por donde o donde ha ido. Luego, le seguis y averiguáis quien es.
-No pienso volver a picar en uno de tus planes. –Aseguré alzando las manos. –Mira lo que ha pasado la última vez.
-¿Pero esta vez que peligro hay? Además, las posibilidades de dar con él son remotas. Desde que da las flores hasta que se marcha, se mezclará con multitud de gente de Harrow.
-Pues no es tan mala idea. –Opinó Tom, asintiendo. -¿Por qué no intentarlo?
-Ya acabará desvelando quien es.
-No creo. Si no ha dado indicios de quien es por ahora, dudo bastante que lo haga después. –Le levanté una ceja. –Siempre pasa en las películas. O tomas las riendas, o te olvidas de saber quien es.
Miré a ambos. Sus caras delataban la aprobación del plan y esperaban la mía también. Suspiré resignada. ¿Por qué no intentarlo? No podía perder nada más. Las personas que más apreciaban, por ahora, no corrían peligro de daño de relación, así que por arriesgarse un poco quizás podría llegar a ser divertido e interesante.
-Está bien. Mañana le seguimos el rastro.
UHUUUUUUUUUUU POR FIN!! :D
ResponderEliminarME CAE MAL DOUGIE ¬¬ qué se ha creido???????????????????????????????