Al parecer, la artimaña de Logan consistía en robarle la pareja a Harry y bailar él con Anne. El batería se quedó apartado y solo, mientras miraba extrañamente a la pareja que había empezado a bailar delante de él. Un gran tramo lóbrego e interminable se formó entre él y yo, y supe que había estropeado mi oportunidad de bailar con él.
«Lo has estropeado, Eve» Comenzó a reprocharme una voz en mi cabeza «Te ha visto cuando Logan te ha besado. Se habrá sentido engañado y mal, y ahora como reproche, te dejará sola. Seguramente se habrá arrepentido de montarte esta fiesta, y antes de que te vaya ni se despedirá, porque estará dolido por…»
Zarandeé la cabeza alejando la voz de mi consciencia. Suspiré, dolida y compungida y levanté lentamente y con miedo mis ojos hacía donde se encontraba el batería.
Sus ojos, una vez más, volvieron a encontrarme. Noté como mi tez aumentaba de temperatura, y mis piernas comenzaron a temblar cuando su mirada, impasible y penetrante, me perforaba mi ser. Creí que se alejaría de nuevo hacía la farola, o que pediría de nuevo a su pareja de baile, pero oteé su pequeña sonrisa a pesar de la distancia y sus pasos comenzaron a andar decisivos hacía mí.
El corazón amenazaba con salirse por mi boca. Mis piernas se me había dormido pero seguían temblado, aterrorizadas y mis manos empezaron a sudar. En apenas unos segundos, los pasos del batería habían alcanzado mi sellado lugar.
Se detuvo delante mía, con una sonrisa dibujada en sus labios. Expresaban tal vez alegría, o estaba contrariada, pero sabía que tenía que ver referida a mí. Suspiré varias veces, nerviosa, mientras las mariposas que no habían despertado con Logan reaparecieron con el batería.
-Creía que no iba a poder bailar contigo –Dijo mientras su sonrisa se ensanchaba.
-Yo también lo creía –Reí entrecortadamente -. Yo… -Intenté nombrar lo ocurrido con Logan minutos atrás, pero mis palabras eran traicioneras y sabía que no podía evocárselo sin derramar lágrimas -. Yo…
-¿Tú? –Preguntó con una carcajada, pero no terminó -. ¿Tú quisieras bailar conmigo?
-Desde luego que sí –Dije claramente, mientras una sonrisa incapaz de disimularse se formaba en mi rostro -. Antes estabas solo, en la farola. ¿Por qué?
-¿Por qué estaba solo? –Preguntó frunciendo el ceño mientras repetía los pasos que anteriormente había hecho Logan. Salvo que, cuando su piel rozó mi cintura y mi mano y su rostro se encontró más cerca que el mío, mi garganta sollozó silenciosamente, nerviosa -. No sé, estaba pensando. Necesitaba hacerlo varios segundos –Aclaró con la voz perdida en alguna parte.
-Oh –Sonreí.
-¿No me preguntas que estaba pensando? –Me encogí de hombros mientras él volvía a sonreír –Pensaba en… tu marcha. En ti: en no saber si sacarte a bailar, en no saber que decirte, en no saber como… tener que decirte adiós –Frunció el ceño, dolorido.
-Tendrías que haberme sacado a bailar antes.
-No ha sido cómodo bailar con Anne. No calla –Carcajeé -. Y sí, ahora sé la importancia que ha tenido no haberte sacado a bailar –Su mirada se perdió por encima de mi hombro, mientras evitaba el contacto visual -. Logan… Logan te ha besado.
-Sí… -Zarandeé la cabeza, sintiéndome estúpida -. Pero yo no quería. Fue improvisto, sin insinuaciones. Justamente estábamos hablando de que debería estar bailando contigo.
-¿Sospecha de mis sentimientos?
-Me parece que a estas alturas ya todos sospechan -Dije con obviedad. «Y de mis sentimientos también»
-Es normal –Sonrió mientras volvía a penetrarme con sus ojos. Mi corazón volvió a fundirse, entre el dolor, la alegría y el abatimiento -. Sinceramente, me ha impactado verte besando a Logan. Justamente me debatía yo en si sacarte a bailar, porque sabía que si lo hacía –Sus ojos se achinaron, mientras me pellizcaba una mejilla -, iba a querer besarte. Y no me equivocaba.
-¿Y por qué no lo haces? –Le dije firmemente, intentando incitarle, pero él no pareció captarlo. Mi impulso de volver a sentir la calidez y seguridad de su contacto me intentaron cautivar, pero me mordí el labio mientras resistía.
-Sabes que desde que te di aquel beso en el parque, he querido hacerlo incontables veces. Respetaba y sigo respetando tu decisión; sabes que esperaré lo que haga falta, aunque te vayas, pero justamente el hecho de que te vas hace que mis ganas de poder besarte aumenten –Su mirada se desvió hacia mis labios, mientras mi corazón se aceleraba, pero una vez más, alejó su rostro del mío y evitaba el beso -. Lo siento si resulta un poco incómodo para ti pero… Eve, sabes que te quiero.
Balbuceé intentando explicarme, pero de nuevo los sentimientos confusos me abordaron.
-Yo tampoco quise que hubiera ningún beso… no quería hacerte daño o que simplemente, el hecho de otro beso te impacientara, ahora que me voy. No lo pretendía; tenía pensando irme a España sin que ocurriera, pero me parece que ahora mismo… -Dudé en expresarles mi decisión. Al fin y al cabo, el no tenía porque estar medio año esperándome y con la carga de mi decisión – me parece que si no ocurre me iré con el arrepentimiento.
-¿Qué pretendes decir, Evelyn? –Preguntó frunciendo el ceño. Su rostro se acercó un poco más al mio, confuso, y fue entonces cuando aproveché.
Vacié mi mente, mis reprochas y contradicciones y dejé que el corazón y sus acciones me guiaran. Puse rápidamente mis manos sobre sus hombros, e impulsándome para llegar hasta su rostro, me fundí en un beso originado por mí.
Instantáneamente, noté como su mano libre aferraba con delicadeza mi cintura, pero hizo un suave impulso alejándome de su rostro. Me ruboricé, sintiéndome estúpida e incomprendida.
-Pero Eve… -Dijo mientras separaba sus labios de los míos pero juntaba nuestras frentes -. ¿No lo evitas? Creía que ambos pretendíamos evitarlo… intentar que…
-Harry… no puedo irme con la pesadumbre de que no he podido hacer lo que realmente quería… -Mis ojos se humedecieron mientras mi corazón se fundía en el rechazo -. Pero comprendo que si tu no quieres…
-¿Qué no quiero? –Carcajeó mientras embozaba una amplia y feliz sonrisa.
Y aumentando el tamaño de su expresiva sonrisa, agarró con mayor firmeza mi cintura y me atrajo a él. Mi corazón dejó de latir varios segundos mientras amenazaba con explotar. Rodeé su cuello con mis brazos, débiles y nerviosos mientras Harry acercaba su rostro hacía el mío, con una sonrisa asomándole en la comisura de sus labios.
Y por fin, definitivamente y de una vez por otras, nos fundimos en un correspondido beso. A medida que el tiempo transcurría, todo el entorno de alrededor desapareció. El bullicio se ahogó en mis oídos, las mariposas recorrían todo mi cuerpo y por fin, mi corazón olvidó el abatimiento de marcharse y sonrió al encontrar la calidez del beso de Harry, que a medida que transcurría el tiempo, iba intensificando.
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