Lo sé, lo sé. Sé que hay algunos capítulo irremediablemente aburridos, pero tengo que escribirlos para poner sentido a la historia. Gracias por vuestros votos, así sé una cifra aproximada de la gente que me lee :) Felices fiestas.
Sus
ojos no se giraron una última vez para verme. Tal vez fue peor, pues porque de
un segundo para otro quería gritarle mis disculpas. Impasible, abrió la puerta
y salió hacía la pista de baile.
Suspiré, arrepentida, y mientras dejaba
abandonado a mi vaso, levanté las manos para cubrirme el rostro. «¡Estúpida!» me grité. «¿No tenías claro que aceptabas libremente
la relación de Harry con Jessica? Tu acusación no ha demostrado lo mismo»
me reprochó mi propia mente.
Me aparté de la encimera y caminé decisiva
hacía fuera. Necesitaba que el aire puro me aliviara mis pulmones, mi interior
que ardía aún de rabia y dolor. Atravesé la multitud, con los oídos taponados
sin prestar atención al griterío y la música y salí hacía el jardín. La gran
mesa enfrente mía estaba llena de invitados, de los cuales reconocí a Holly
Dougie que conversaban con un muchacho. Aparté con ligereza la mirada de ellos,
e intentando no prestarles atención, caminé hasta el final del jardín,
escondida entre las hojas de dos árboles que descansaban allí.
Me senté sobre el poyo, respirando entre
cortadamente y con las lágrimas pidiéndome a gritos aflorar. Miré a mi
alrededor, indecisa, temiendo que en cualquier momento alguien apareciera y me
rompiera mi burbuja de soledad. Pero, sin soportarlo más, dejé escapar algunas
lágrimas que se deslizaron con cuidado por mi mejilla.
Lo que sentía por Harry no podía
disimularlo ni intentar que desapareciera cuanto antes. Si tenía que irse tal
sentimiento, lo haría por si solo, pronto o tarde, pero yo no podía forzarlo.
Sabía el dolor que sentía cuando le veía junto a Jessica, los celos, el
arrepentimiento de no haber dicho lo que tenía que decir antes de irme.
Entonces, ¿Harry tiene razón? Tal vez si el día en que me fui le hubiera dicho
mi respuesta y expresado mis sentimientos abiertamente ahora yo podría estar
con él, felices ambos. ¿Pero de que hubiera servido? ¿De sentirnos impotentes y
pasarlo mal durante medio año? No, había querido alejarme de aquel sufrimiento,
no por mí, sino por él.
Levanté la vista, húmeda y cristalina y
miré a la puerta por donde se veía a los invitados bailar. Allí estaba, a
escasos metros de mí, pero mi corazón lo situaba muy lejos, inalcanzable.
Sollocé con dolor y de repente, el corazón me tembló de miedo cuando observé a
la figura que se había levantado y caminaba hacía mí.
Me limpié las lágrimas como pude, el
rastro de su desliz por mis mejillas e intenté parecer normal, relajada, a
pesar de que mi sollozo aún temblara sobre mi pecho. No dudaba de que mis ojos
estaban rojos, y de que Dougie, quien venía, no dudaría en saber que había
estado llorando.
-Eve,
¿qué ocurre? –El bajista se sentó a mi lado, rodeándome de un hombro -. ¿Qué ha
pasado?
-Es que… se me escapó. No quería decirlo
–Dije entrecortadamente debido a mi sollozo. Las lágrimas seguían queriendo
salir pero sonreí como pude -. Al fin y al cabo él no tiene culpa.
-Harry –Adivinó Doug, con un suspiro.
Sabía exactamente lo que sentía por el batería -. ¿Qué le has dicho?
-Yo… -Solloce de nuevo, arrepentida -. Que
rompió su promesa, pero yo no quería decírselo. Me enrabié, nos habíamos
enfadado.
-¿Por qué?
Y
poco a poco le fui contando la pasada escena con cuidado y determinación.
Notaba la mirada preocupada de él, atenta a mis palabras, pensativo pero impasible.
Y lo primero que hizo cuando acabé mi relato, fue darme un fuerte abrazo.
-Lo raro es que ese enfado no te hubiera
llegado antes. En cierta parte, entiendo a Harry y su necesidad de encontrar a
Jessica, pero por otra parte te entiendo a ti. Hombre y mujer somos muy
diferentes, en todo, aunque no lo parezca tanto. Ahora mismo, Eve, no podría
asegurarte si él siente lo mismo tan fuerte por ti… -Mi corazón tembló, en
peligro -. Tal vez si, al fin y al cabo, él estaba muy enamorado de ti. Y otra
cosa es el tema de Jessica. Tal vez si no estuviera con ella todo fuera
diferente, todo, pero está y habrá que tolerarlo hasta que… ¿se vaya?
Asentí, con cuidado, y esta vez fui yo la
que se lanzó a abrazar a mi mejor amigo. Tenía razón, era mi pensar desde que
me enteré de lo de la relación del batería con Jessica, pero tenía que
soportarlo. Al fin y al cabo yo ya tuve mi oportunidad y la aplacé hasta que
desapareció.
-No te quedes aquí, vete –Le dije
separándome de él -. Holly te estará buscando, no cale hacerla esperar.
-No te preocupes. Ella sabe de nuestra
gran amistad y ha sido ella la que me ha pedido que venga para ayudarte.
-Vete, Doug. Yo iré a buscar a Alex,
seguramente tampoco estará haciendo gran cosa –Me sonreí ruborizada, indefensa
y pequeña. Él sabía lo débil que era en realidad, lo sensible y frágil y no lo
utilizaba contra mi contra, sino que me ayudaba a ser más fuerte.
Finalmente, aceptó, y después de otro de
sus calurosos abrazó anduvo hasta el reencuentro de Holly. Minutos después, me
preparé ante cualquier coincidencia de toparme con el batería una vez entraba,
pero suspiré y caminé de nuevo hasta la casa.
No me hizo falta entrar. Alex ya se
encontraba fuera, sentado delante de una pequeña mesa y con la mirada perdida.
Cuando me vio, suspiró. Tampoco parecía ser una agradable fiesta para él.
-Me parece que ambos queremos irnos, ¿me
equivoco? –Dijo desde su lugar en Español, fuera de oídos curiosos. Asentí,
sonriendo, y me senté junto a él.
0 comentarios:
Publicar un comentario