Las puertas del autocar se cerraron cuando el último chico subió a este. Siguió a sus dos amigos hasta los últimos asientos, pasando por delante de los compañeros de trabajo que descansaban después del duro día de trabajo. Cuando llegaron, se dejó caer vehemente en uno de los asientos, donde su pelo castaño y rizado fue aplastado.
El más bajito de todos se dejó tumbar en los últimos asientos, apoyando su delgada espalda contra la ventana mientras extraía su móvil del bolsillo. Sonrió cuando el nombre de Holly apareció como emisora en los nuevos mensajes que había recibido.
Y el último de los muchachos se mantuvo rígido, sentándose sin distorsiones en el asiento mientras perdía su mirada en los cristales oscurecidos, donde la calle había comenzando a pasar rápidamente, rumbo a la capital. Suspiró confuso, mientras los problemas acudían revueltos a su cabeza.
-Esto de venir a Harrow a cada concierto me agobia –Opinó el chico del cabello en punta que ojeaba su móvil -. Aunque esta vez a merecido la pena –Levantó la cabeza para observar a sus amigos, con una sonrisa dibujada en sus labios -. Os dije que regresaría.
-Pero menuda forma de presentarte –Danny carcajeó mientras levantaba la cabeza para observarles -. En medio de un concierto y a hombros de su amigo. ¡Y luego, cuando vamos a saludarla, se desmaya!
-Al menos a mi me alegró el concierto. La sorpresa que me llevé fue para bien, no como Harry –El batería por fin fijó sus ojos en él, sereno -. Tu fallo en la batería al verla lo oyó todo el público. Suerte que las fans no sean minuciosas.
-Me impresionó verla, simplemente –Dijo con la voz perdida y profunda -. Y sí me alegro de verla, mucho. Simplemente que… no me lo esperaba.
Con un suspiró, sacó esta vez él su móvil del bolsillo. Una imagen de fondo apareció cuando el celular se iluminó, y él junto a una chica en brazos apareció. Ambos se veían felices, sin problemas, lo que hirió aún más los sentimientos del chico.
-Te avisamos de que pasaría –Dijo cuidadosamente Danny, mientras su sonrisa desaparecía -. Aunque pensáramos que no regresaría en Septiembre, todos sabíamos que volvería.
-Lo sé. Pero es que… cuando tomé la decisión no pensé que me acojonaría tanto al verla. Y lo peor es que me siento culpable.
-Vas a tener que decírselo, o se acabará enterando por ella misma.
-Y será peor. Al fin y al cabo fue tu decisión.
-Pero no la quiero herir, no tiene consecuencias para ser dañada –Se frotó con firmeza los ojos, exasperado -. Pero es que… creía que no volvería, que si se había ido sin decirme nada fue porque no sentía nada hacía mí, y apareció Jessica… creía que sería una nueva oportunidad.
-Los sentimientos vienen y se van, Harry. Fue inevitable –Opinó Dougie con un suspiro.
-Pero le prometí que cuando volviera estaría esperando aún su respuesta…
Los ojos azules del batería se perdieron de nuevo en el suelo tambaleante del bus. El bajista se sentó a su lado, dándole varios golpecitos en a espalda mientras rodeaba su espalda en señal de amistad. Reflexionó las palabras de su amigo bajista, y de nuevo la duda le embriagó. Sabía como se había sentido cuando había vuelto a ver a Evelyn, sabía que de nuevo los sentimientos y nervios que antaño sentía cuando la veía los volvía a sentir, pero se entremezclaban con los que sentía hacía su nueva novia, Jessica. Y ambos se agitaban en su interior, dañándolo de duda, indecisión, arrepentimiento e inseguridad. ¿Había dejado de sentir lo que sentía hacía la hermanastra de Tom?
-Puede que ella haya reemprendido su vida –Opinó con cierto tono alentador Doug, pero simplemente dañó aún más lo sentimientos -. Puede que en España tenga novio, o al igual que tu ya te haya olvidado… puede que incluso lo de Jessica no le importe y te entienda.
-Yo no sé si… -Quiso expresarse Harry, pero cayó. No era momento de complicar las cosas ahora que esta feliz con su novia, no era momento de cambiar las cosas, a pesar que una parte de su corazón pedía volver a los viejos tiempos -. Si ella… si ella siente lo mismo.
-Por si te sirve de consuelo… o no, tal vez ella se marchó sin saber lo que quería para olvidarlo en España. Tal vez ella tampoco quería herir a fin de cuenta tus sentimientos… siempre se ha visto una chica difícil, ¿no Dougie?
-Oh, cállate Danny. Lo nuestro es que se nos cruzaron los cables, además, no pasó nada –El bajista se ruborizó y miró con miedo al batería, pero este seguía perdido en su mirada -. Además, te equivocas. Sé que se fue sabiendo su respuesta, pero no quiso decirla. Tal vez para no complicar más las cosas, o quien sabe.
El batería resopló mientras se colocaba las manos en la cara. Se sentía mareado, se encontraba mal, pero todo era por todo aquello que había vivido apenas unas horas. Hasta hacía un día, vivía tranquilo, sin preocupaciones, tal vez aún con una parte de su corazón en Evelyn, pero había sabido calmar la pesada y dolorosa nostalgia con Jessica, la joven novia castaña, morena y de ojos azules que había aparecido en la marcha de Evelyn.
-Pero yo la quise, y mucho… y jode pensar que todo cambió porque tuvo que irse a España.
-Las cosas ocurrieron así, fue inevitable. Además, tú lo has dicho. La quisiste –Los ojos azules de pecoso se entrecerraron, dudosos. Se había sentado adecuadamente en el sillón para intentar apoyar a su amigo -. Por qué la quisiste en el pasado, y no ahora, ¿no?
Harry retiró sus manos y se las observó con detenimiento. Tenía esa duda, esa pesada duda que interfería en su relación con la chica a la que quería… pero no sabía responder a esa pregunta. Podía haber sentido muchos sentimientos, todos diferentes por distintos niveles. Incluso en aquel momento podría sentir algo que creía más superior, o inferior.
Jessica le podría gustar, querer… ¿pero amar? Antaño, si ha Harry le hubiesen preguntado que sentía hacía la castaña española, no hubiera tenido remota duda de contestar sinceramente y sin preocupaciones que la amaba desconsideradamente. ¿Pero y ahora? ¿Todavía sobrevivía aquel sentimiento?
Harry no contestó a la pregunta del guitarrista.
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