Mi
vista comenzó a nublarse. La carretera pasaba rápidamente por mis hojas, fría,
húmeda como de costumbre, con el olor de la naturaleza aflorando en el paisaje.
Sonreí por mi antigua añoranza al país, y con una mano, palpé con delicadeza el
gélido cristal de la ventanilla. El vaho que la cubría desapareció, dejando
marcada mi mano. Me recosté cómodamente sobre el mini, mientras suspiraba
tranquilamente. Todo parecía igual, pero todo el diferente a como lo conocí.
-Zack, tu amigo Zack –Recordó de pronto
Alex, susurrando con delicadeza a mi oído. Me giré vehementemente, sorprendida
-. ¿Quién es?
-¿Cómo que quien es? –Carcajeé
nerviosamente.
-John, tu mejor amigo: Dougie. Tom, tu
hermanastro, eso está claro. Y quedan Zack y Connor. Dime, ¿quién es el Zack del
que te enamoraste?
Contuve el aliento, mordiéndome el
aliento mientras alejaba la vista de él. Miré de nuevo por la ventana, como el
vaho comenzaba a apoderarse de la marca de mi mano. Suspiré, helada y miré
hacía la persona de delante. James conducía tranquilamente, con una débil
sonrisa dibujada en los labios.
Suspiré de nuevo, y con un hilo de voz y
un tono de advertencia, confesé:
-Connor es Danny. Y Zack… bueno, ya
sabes –Sonreí, pero mis ojos se achinaros de tristeza.
-¿¡Harry!? –Susurró con sorpresa.
Boquiabierto, apartó la mirada de mí, mientras asimilaba las palabras -. ¿Y
todo lo que me contaste que viviste con él es cierto? –Asentí -. Pero él ahora
está con Jessica. Él tenía que…
-Ya lo sé, Alex. Pero esperar medio año
a una contestación no es fácil, ¿no crees? Encontró a Jessica, y bueno, dejó de
importarle mi contestación. La tenía a ella.
-Vaya, Eve –Noté su mano rodeando mi
hombro -. Lo siento. Pero todavía hay demasiado ingleses tomando té, aburridos
–Me guiñó un ojo, mientras negaba con la cabeza y una sonrisa embozaba -. ¿Qué?
Con
mi última carcajada, el coche frenó, chirriando sus ruedas por el húmedo y frío
asfalto. Me despedí tiernamente de James, al igual que mi amigo, y juntos
salimos del vehículo.
Sonreí abiertamente al observar el gran
edificio que se extendía a lo lejos, y el gran campus que nos separaban. Aquel
día, con la fina llovizna cayendo sobre las calles de Londres, los alumnos no
se habían sentado sobre el césped o la fuente para disfrutar de los últimos
minutos antes de las clases. Me despedí con la mano de James, animadamente, y
junto a Alex comenzamos a recorrer con tranquilidad el amplio campus.
-No sé si ha sido buena idea quedarme en
Londres –Comentó con dureza -. Tú padre y Debbie se están tomando demasiadas
molestias. Además, no sé ni que hago yendo a tu…
-No seas tan molesto, Alex. James y
Debbie están encantados de acogerte, deberías de saberlo. Y tendrás que hacer
algo ¿no? Además, si no llegases a venir estaría sola en la mayoría de tiempo.
-¿Ellos ya no vendrán este curso,
verdad? –Negué -. Una lástima. ¿Con quienes compartías clases?
-Alguna que otra con Dougie y otras con
Danny. Por suerte, estás en la mayoría de clases conmigo. Brooke y estas no
hemos coincidido en ninguna, pero siempre nos reunimos a la hora del almuerzo y
comida.
-¿Brooke y los demás estarán?
-Todos menos Giovanna. Y no te
preocupes, no estarás solo. Cole y creo que Logan también siguen asistiendo.
Asintió. Levantamos al mismo tiempo las
cabezas para observar las grandes puertas que se extendían encima de los tres
pasillos de la escalera, abastados por alumnos que corrían para no mojarse de
la fina lluvia. Suspiré y me encaminé junto a Alex hacía dentro del gran
edificio. Ladee mi cabeza para observar uno de los rincones cerca de las
puertas, y con una triste sonrisa, mi mente evocó el día en que conocí a un
chico castaño y de mechas rubias, el cual se hacía llamar Harry.
-¡Evelyn! –Gritó alguien de entre el
griterío cuando entramos dentro del gran edificio -. ¡Eve, por fin llegas!
–Miré a mi alrededor, y para mi sorpresa Brooke corría hacía mí, con su mochila
siendo arrastrado impetuosamente por el suelo.
-Brooke –Saludé con una sonrisa -. ¿Me
estabais esperando?
-Obvio que sí, como siempre –Holly
apareció por detrás suya. Una sonrisa se extendía en su redondeada cara -.
Vaya, no sabía que Alex vendría también.
-Sí, al final he venido –Dijo
encogiéndose de hombros mi amigo -. Esperemos que no sea tan aburrido como me
han comentado.
-No te hagas ilusiones –Una voz más, por
detrás, habló antes que las demás. Katherine se acercó, adusta y con una alta
coleta aguantando su espesa cabellera naranja -. Resulta raro que los chicos no
estén este año, ¿no?
-Sí, pero supongo que habrá que
conformarse –La rubia sonrió, optimista como siempre -. Alex, Cole y Logan
están situados un poco más allá, por si quieres entablar amistad
-Oh… -Sus ojos verdes me observaron un
momento, indecisos -. Está bien. Luego nos vemos.
La
esbelta figura de mi amigo se alejó hacía el par de chicos que conversaban
apartados y apoyados sobre un pilar. Una sonrisa nueva de añoranza iluminó mi
rostro al otear las cabelleras de ambos muchachos.
-Vaya, ¿qué mono es, no? –Una aguda voz
captó mi atención. Por último, una cabellera nuevamente pelirroja salió de las
espaldas de mis amigos, formando el círculo de amigas que habíamos construido.
Jessica tenía la mirada apartada, observando a Alex -. ¿Es tu amigo, no Evelyn?
-Sí –Mis ojos se deslizaron hasta
Brooke, quien había arqueado las cejas, mirando de mala manera a la pelirroja.
-Si quieres podemos presentártelo, ¿eh
Jessica? –La voz de la rubia sonó hostil y desagradable, pero la novia del
batería pareció no percatarse de eso.
-Que va, que cosas dices. Sabes que
estoy con Harry, y lo respeto –A todas, nos guiñó un ojo -. Bueno, luego nos
vemos. Creo que voy a reunirme con Anna y estas antes de que suene la alarma
–Sus ojos se posaron sobre mi, mientras embozaba una sonrisa -. ¡Me alegro de
verte, Eve!
Asentí, agradable, mientras todas
observábamos como la pelirroja se alejaba con paso de modelo. Resoplé, tal vez
celosa, tal vez con rabia, pero aquella chica de cabello naranja no me caía
bien.
-Estúpida –Comentó con naturalidad
Holly. Por fin, pareció volver a ser la chica basta de siempre -. Le arrancaría
ese pelo y se lo pegaría al bigote que tiene, por puta.
-Al menos es agradable. Un poco pija,
pero agradable –Comentó Katherine, encogiéndose de hombros -. Por ahora no nos
ha hecho nada malo.
-Por ahora, tu lo has dicho, Kat
–Comentó Brooke mientras se situaba a mi lado.
-No creo que nos vaya a hacer nada vil,
Brooke.
-Sabemos lo rabiosa que es, la hemos
visto enfadada –Las cabezas de las demás asintieron -. También sabemos de lo
mucho que le hemos hablado de Eve –Solté una exclamación de sorpresa – y lo que
tuvo con Harry, antes de que Jessica saliera con él.
-Oh, venga ya –Musité, incrédula.
-Y –Dijo con énfasis, sin querer ser
interrumpida – podemos llegar a la conclusión de que, sabiendo como es, no le
caiga muy bien nuestra amiga.
-Pero es agradable conmigo –Opiné -. Por
ahora parece encantada de conocerme.
Brooke
abrió la boca para añadir algo más, pero el estrépito ruido de la alarma
finalizó nuestra conversación. Nos despedimos por señas, y reuniéndome con mi
amigo, caminamos hacía la primera clase.
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