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jueves, 12 de julio de 2012

97. No será lo mismo sin ellos





Mi vista comenzó a nublarse. La carretera pasaba rápidamente por mis hojas, fría, húmeda como de costumbre, con el olor de la naturaleza aflorando en el paisaje. Sonreí por mi antigua añoranza al país, y con una mano, palpé con delicadeza el gélido cristal de la ventanilla. El vaho que la cubría desapareció, dejando marcada mi mano. Me recosté cómodamente sobre el mini, mientras suspiraba tranquilamente. Todo parecía igual, pero todo el diferente a como lo conocí.
        -Zack, tu amigo Zack –Recordó de pronto Alex, susurrando con delicadeza a mi oído. Me giré vehementemente, sorprendida -. ¿Quién es?
        -¿Cómo que quien es? –Carcajeé nerviosamente.
        -John, tu mejor amigo: Dougie. Tom, tu hermanastro, eso está claro. Y quedan Zack y Connor. Dime, ¿quién es el Zack del que te enamoraste?
        Contuve el aliento, mordiéndome el aliento mientras alejaba la vista de él. Miré de nuevo por la ventana, como el vaho comenzaba a apoderarse de la marca de mi mano. Suspiré, helada y miré hacía la persona de delante. James conducía tranquilamente, con una débil sonrisa dibujada en los labios.
        Suspiré de nuevo, y con un hilo de voz y un tono de advertencia, confesé:
        -Connor es Danny. Y Zack… bueno, ya sabes –Sonreí, pero mis ojos se achinaros de tristeza.
        -¿¡Harry!? –Susurró con sorpresa. Boquiabierto, apartó la mirada de mí, mientras asimilaba las palabras -. ¿Y todo lo que me contaste que viviste con él es cierto? –Asentí -. Pero él ahora está con Jessica. Él tenía que…
        -Ya lo sé, Alex. Pero esperar medio año a una contestación no es fácil, ¿no crees? Encontró a Jessica, y bueno, dejó de importarle mi contestación. La tenía a ella.
        -Vaya, Eve –Noté su mano rodeando mi hombro -. Lo siento. Pero todavía hay demasiado ingleses tomando té, aburridos –Me guiñó un ojo, mientras negaba con la cabeza y una sonrisa embozaba -. ¿Qué?
Con mi última carcajada, el coche frenó, chirriando sus ruedas por el húmedo y frío asfalto. Me despedí tiernamente de James, al igual que mi amigo, y juntos salimos del vehículo.
        Sonreí abiertamente al observar el gran edificio que se extendía a lo lejos, y el gran campus que nos separaban. Aquel día, con la fina llovizna cayendo sobre las calles de Londres, los alumnos no se habían sentado sobre el césped o la fuente para disfrutar de los últimos minutos antes de las clases. Me despedí con la mano de James, animadamente, y junto a Alex comenzamos a recorrer con tranquilidad el amplio campus.
        -No sé si ha sido buena idea quedarme en Londres –Comentó con dureza -. Tú padre y Debbie se están tomando demasiadas molestias. Además, no sé ni que hago yendo a tu…
        -No seas tan molesto, Alex. James y Debbie están encantados de acogerte, deberías de saberlo. Y tendrás que hacer algo ¿no? Además, si no llegases a venir estaría sola en la mayoría de tiempo.
        -¿Ellos ya no vendrán este curso, verdad? –Negué -. Una lástima. ¿Con quienes compartías clases?
        -Alguna que otra con Dougie y otras con Danny. Por suerte, estás en la mayoría de clases conmigo. Brooke y estas no hemos coincidido en ninguna, pero siempre nos reunimos a la hora del almuerzo y comida.
        -¿Brooke y los demás estarán?
        -Todos menos Giovanna. Y no te preocupes, no estarás solo. Cole y creo que Logan también siguen asistiendo.
        Asintió. Levantamos al mismo tiempo las cabezas para observar las grandes puertas que se extendían encima de los tres pasillos de la escalera, abastados por alumnos que corrían para no mojarse de la fina lluvia. Suspiré y me encaminé junto a Alex hacía dentro del gran edificio. Ladee mi cabeza para observar uno de los rincones cerca de las puertas, y con una triste sonrisa, mi mente evocó el día en que conocí a un chico castaño y de mechas rubias, el cual se hacía llamar Harry.
        -¡Evelyn! –Gritó alguien de entre el griterío cuando entramos dentro del gran edificio -. ¡Eve, por fin llegas! –Miré a mi alrededor, y para mi sorpresa Brooke corría hacía mí, con su mochila siendo arrastrado impetuosamente por el suelo.
        -Brooke –Saludé con una sonrisa -. ¿Me estabais esperando?
        -Obvio que sí, como siempre –Holly apareció por detrás suya. Una sonrisa se extendía en su redondeada cara -. Vaya, no sabía que Alex vendría también.
        -Sí, al final he venido –Dijo encogiéndose de hombros mi amigo -. Esperemos que no sea tan aburrido como me han comentado.
        -No te hagas ilusiones –Una voz más, por detrás, habló antes que las demás. Katherine se acercó, adusta y con una alta coleta aguantando su espesa cabellera naranja -. Resulta raro que los chicos no estén este año, ¿no?
        -Sí, pero supongo que habrá que conformarse –La rubia sonrió, optimista como siempre -. Alex, Cole y Logan están situados un poco más allá, por si quieres entablar amistad
        -Oh… -Sus ojos verdes me observaron un momento, indecisos -. Está bien. Luego nos vemos.
La esbelta figura de mi amigo se alejó hacía el par de chicos que conversaban apartados y apoyados sobre un pilar. Una sonrisa nueva de añoranza iluminó mi rostro al otear las cabelleras de ambos muchachos.
        -Vaya, ¿qué mono es, no? –Una aguda voz captó mi atención. Por último, una cabellera nuevamente pelirroja salió de las espaldas de mis amigos, formando el círculo de amigas que habíamos construido. Jessica tenía la mirada apartada, observando a Alex -. ¿Es tu amigo, no Evelyn?
        -Sí –Mis ojos se deslizaron hasta Brooke, quien había arqueado las cejas, mirando de mala manera a la pelirroja.
        -Si quieres podemos presentártelo, ¿eh Jessica? –La voz de la rubia sonó hostil y desagradable, pero la novia del batería pareció no percatarse de eso.
        -Que va, que cosas dices. Sabes que estoy con Harry, y lo respeto –A todas, nos guiñó un ojo -. Bueno, luego nos vemos. Creo que voy a reunirme con Anna y estas antes de que suene la alarma –Sus ojos se posaron sobre mi, mientras embozaba una sonrisa -. ¡Me alegro de verte, Eve!
        Asentí, agradable, mientras todas observábamos como la pelirroja se alejaba con paso de modelo. Resoplé, tal vez celosa, tal vez con rabia, pero aquella chica de cabello naranja no me caía bien.
        -Estúpida –Comentó con naturalidad Holly. Por fin, pareció volver a ser la chica basta de siempre -. Le arrancaría ese pelo y se lo pegaría al bigote que tiene, por puta.
        -Al menos es agradable. Un poco pija, pero agradable –Comentó Katherine, encogiéndose de hombros -. Por ahora no nos ha hecho nada malo.
        -Por ahora, tu lo has dicho, Kat –Comentó Brooke mientras se situaba a mi lado.
        -No creo que nos vaya a hacer nada vil, Brooke.
        -Sabemos lo rabiosa que es, la hemos visto enfadada –Las cabezas de las demás asintieron -. También sabemos de lo mucho que le hemos hablado de Eve –Solté una exclamación de sorpresa – y lo que tuvo con Harry, antes de que Jessica saliera con él.
        -Oh, venga ya –Musité, incrédula.
        -Y –Dijo con énfasis, sin querer ser interrumpida – podemos llegar a la conclusión de que, sabiendo como es, no le caiga muy bien nuestra amiga.
        -Pero es agradable conmigo –Opiné -. Por ahora parece encantada de conocerme.
Brooke abrió la boca para añadir algo más, pero el estrépito ruido de la alarma finalizó nuestra conversación. Nos despedimos por señas, y reuniéndome con mi amigo, caminamos hacía la primera clase.

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