Subí la tapa del portatil, mientras me apoyaba en la cama. Mientras se encendía, miré detalladamente una vez más la habitación. Me gustaba mi pequeña nueva cueva.
Volví a conectarme lo más rápido que pude a alguna red, y cuando después de un largo tiempo lo consiguió, me apresuré para iniciar sesión en el Messenger.
Mi lista de contactos se cargó, y arrastré hasta abajo para encontrar su ícono en verde. Gracias a mi suerte de siempre, estaba desconectado. Suspiré decepcionado, y abrí varias conversaciones con mis antiguos amigos de Cambridge. Ese fue mi pasa tiempo hasta que oí la voz de James, y extrañamente no su campanita. Hora de cenar.
Caminé hasta la cocina de nuevo, donde ya estaban todos sentados en la cena. Pavo.
Me senté entre Carrie y Tom, y cogí mi porción mientras me dedicaba a escucharles, con la vista clavaba en el plato.
-Tom, -Le llamó su madre y agudicé el oído. -¿Qué tal te han ido los ensayos de la banda?
-Bien, hemos estado acabando la can…
-¿Tienes grupo de música? –Pregunté interrumpiendo, impresionada.
-Sí. –Sonrió volviendo a mostrar su hoyuelo, mientras le cambiaban algunos coloretes. –Somos McFLY. ¿Has oído hablar del grupo?
-Me suena… -Mentí. No estaba muy bien informada sobre los grupos de música. –Sigue, siento haberte interrumpido.
-Y bueno, -Volvió a referirse a Debbie. –hemos acabado algunos párrafos de All about you y ensayado I’ll be ok y You’ve got a friend.
-Genial. –Vi como me volvía a mirar. –Lo dicho; Tom tiene un grupo de música con sus amigos. Ya han sacado un álbum, y dado bastantes conciertos. –Miré al rubio, fascinado. –Ahora están haciendo su segundo álbum.
-Increíble. Algún día me tendrás que tocar algo.
-Claro.
Terminamos de cenar rápidamente, y ayudé a la novia de papá a fregar los platos. Si iba a estar de inquilina, tendría que colaborar en algo del hogar.
Cuando hubimos terminado, les di las buenas noches a todos y me encerré en mi cuarto. Mientras me ponía el pijama, vi que una luz parpadeante aparecía por el ordenador; me habían hablado.
Me eché en la cama, y corrí para ver quien era: Mr.Lizard. Le devolví el saludo, mientras una permanente sonrisa aparecía en mi rostro.
-¡Ya estoy en Harrow! –Le escribí rápidamente, queriéndole contar todo. Me paré varios minutos a recapacitar. ¿Y si conocía a Carrie o Tom? No quería desvelarme, de modo que le informé de lo necesario. –Todos han resultado ser unas personas bastantes agradables y pacíficos. Estaré bien.
-Vaya, me alegro. ¿Qué tal te ha ido el día?
-Genial. Espero que los demás sean iguales. La verdad, tengo miedo de ir a clase. ¿Y si la gente no es.. normal?
-Pues podrás sentirte afortunada. –Siguió la conversación, haciendo que perdiera la noción del tiempo.
Después de una, o dos, o quizás tres horas, comentamos que teníamos un sueño increíble. Nos dimos las buenas noches como solíamos hacerlo siempre, y apagué el ordenador. Lo dejé debajo de la cama, y de camino mis ojos se encontraron con el reloj: ¡eran casi las doces!
Determiné que era hora de acostarse. Al día siguiente quería madrugar para ir a pegar una vuelta por el pueblo y conocerlo mejor, y sobre todo, a su sociedad. Me enrosqué dentro de la cama, mientras cubría con el edredón hasta el cuello, y casi por inercia cerré la luz de la lamparita de noche.
Acto seguido, caí en un profundo sueño.
….
Unos suaves y lejanos acordes hicieron que mis pestañas se abrieran con velocidad. Levanté un poco la cabeza, mientras entre cerraba los ojos para protegerme de los potentes rayos de sol que me lanzaba la mañana.
Oí en la habitación unos acordes, seguidos de una dulce voz que me enamoró.
-Yesterday, you asked me something I thought you knew. So I told you with a smile 'It's all about you'.
Como si mis piernas se dejaran llevar por la música, salí rápidamente de la cama, saliendo de mi habitación y dirigiéndome a la del lado. La puerta no estaba cerrada del todo, de modo que aproveché para mirar a través.
Vi a Tom, sentado sobre la cama mientras tocaba aquellos acordes que me habían despertado
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