Una historia empieza cuando se mueve algo, y en la mía se movió de nuevo mi estabilidad y confort, provocándome otra mudanza, cosa que odio.
Vivo en Cambridge, o por lo menos, vivía, hasta que mi padre James optó por volver a mudarse, está vez junto a su novia, la cual solamente llevaba con ella un año.
A ella no la conocía, ni siquiera su nombre, pero me bastaba con saber las anecdotas que me contaba papá. No dudaba de que con él era cordial y amable, pero las apariencias pueden engañar.
Presentaciones.
Soy Evelyn, pero preferiría que me llamaseis Eve. Hace poco más de un año dejé España para venirme aquí a Reino Unido. Mi madre, Samantha, quería tener unas largas vacaciones por Sud America, y aparte, por mis indeseables diez y siete años y ser menor de edad, me tocaba la custodia con mi padre, así que me despedí de Sam, mis amigos y amigas, mi perra Lacy y tomé el vuelvo a Cambridge.
Me costó adaptarme a la clase, a la sociedad que se vivía aquí y sobre todo al lenguaje, pero finalmente lo consigo, mi padre cambia de opinión y me informa de que es hora de que recoja mis maletas de nuevo, que nos mudábamos con su novia, a Harrow, un pueblo cerca de Londres.
Como era de esperar, aquello me sentó mal. Aunque no había conseguido hacer los mejores amigos del mundo allí, los tenia por lo menos, y ahora tendría que decirles adiós. También tenía que informarle de mi mudanza a mi ciberamigo, el cual no conocía.
Sí, una locura, pero era el único en aquel tiempo que se molestaba en escucharme, y aunque no conociera su nombre, ni su aspecto, solamente que tenía un año más que yo; diez y ocho, había resultado ser mi mejor amigo.
Su nombre clave era Mr.Lizard, y yo, como mote tenía Mrs.Weird. Solíamos hablar hasta tardes horas cuando caía la noche, y aquello lograba que me alegrara del todo el día.
The appearances deceive
Colgué el teléfono mientras bajaba con una gran sonrisa de nuevo al salón, para dejarlo en el cargador. Pude encontrarme a mi padre allí, sentado con las manos cruzadas y con la mirada perdida. Cuando entré, pareció sorprenderse, y no tardó en levantarse y caminar rápidamente hacía mí, lo que hizo asustarme.
Parecía nervioso.
-Evelyn, tengo que decirte una cosa… -Le miré con confianza sin quitar la sonrisa de mi. –Voy a mudarme con mi novia a Harrow… bueno, vamos. –Disparó sin preámbulos, lo que hizo impactarme.
Pensé que era una broma, o pretendía tomarme el pelo, pero su cara le delataba. Todo parecia ir muy enserio.
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